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LA DESMORALIZACIÓN HUMANA

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Lo amoral, inmoral y la desmoralización en el hombre, más que ser una mera antítesis conceptual de lo considerado como propiamente “moral”, se convierte en un abandono de la posibilidad de llegar a ser cada vez más humano, es decir, más justo, honesto, libre, racional, y todo aquello que, de acuerdo con la moral como contenido, constituye lo estrictamente humano. Esto último es precisamente lo que nos quiere decir José Ortega y Gasset, cuando señala que la vida humana consiste, fundamentalmente, en tarea y quehacer. Para este filósofo español, decir que el hombre es “moral” es un pleonasmo, una mera tautología.  De acuerdo con esto último, para Ortega y Gasset un hombre desmoralizado dejaría de comportarse totalmente como hombre. El mismo ha podido ver que la vida humana antes de ser honesta o deshonesta, es moral.

ASPECTOS CONSTITUTIVOS DE LA PERSONALIDAD MORAL

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La vida humana es por naturaleza moral, en tanto el hombre está irremediablemente emplazado a conducirla por sí mismo. La moral, en este sentido primario, consistirá en cómo la conduzca, de acuerdo con las posibilidades que él mismo haya preferido. La moral consiste, por tanto, no sólo en ir haciendo mi propia vida, sino en cómo de hecho la he construido, a partir de la incorporación de las posibilidades ya realizadas.  En este sentido, la moral resulta ser algo físicamente real, o como decía Aristóteles, una segunda naturaleza. La apropiación real de estas posibilidades, buenas o malas, es lo que va conformando mi doble naturaleza, es decir, mi doble personalidad. En este proceso de auto formación de la personalidad moral, somos agentes, autores y actores de nuestras acciones. Agentes, en cuanto los actos emergen de nuestra naturaleza; autores, en cuanto son libres, y por ello dependen, no de aquella, sino de nuestra voluntad; actores, en cuanto definimos nuestra propia morada...

LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD MORAL

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Se dice que el hombre a lo largo de la historia ha luchado denodadamente por su libertad. La libertad, concebida en el primer sentido está fundada en la experiencia cotidiana de poder decidir entre hacer algo o dejar de hacerlo; por ejemplo, cuando digo “yo hago lo que quiero”, “yo quiero hacer tal cosa”, “yo puedo seguir leyendo o dormir”, “yo puedo levantar los brazos o tenerlos cruzados”, etc. Se trata de una libertad entendida como: “el ser humano es libre de hacer lo que le plazca”.  En el segundo sentido, la libertad concebida como revocación de toda forma de dominación, significa que se es libre cuando no se tiene encima de sí alguien que le oprima, le explote, le domine de alguna manera. Como ejemplo de este tipo de libertad tenemos las siguientes expresiones: “Soy libre para tomar mis propias decisiones con un sentido de responsabilidad”, “soy libre para determinar mi propio proyecto de vida”. Finalmente, el autodeterminismo se presenta como una de las posturas má...

LA JUSTIFICACIÓN COMO ESTRUCTURA INTERNA DEL ACTO MORAL

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Aún y cuando en el animal el ajustamiento con respecto al medio se produce de realidad en realidad de organismo a organismo- directamente, en el caso del ser humano se da indirectamente, a través de la posibilidad y la libertad, es decir, libertad no sólo de tener que responder unívocamente, sino también libertad para preferir en vista de algo, convirtiéndose así los estímulos en instancias y recursos, esto es, en posibilidades.  En una palabra, mientras al animal le está dado el ajustamiento, el hombre tiene que hacer ese ajustamiento... es decir, tiene que justificar sus actos. La justificación es, pues, la estructura interna del acto humano. Por eso, en vez de decir que las acciones humanas tienen justificación debe decirse que tienen que tenerla; que necesitan tenerla para ser verdaderamente humanas.

CONCEPTO DEL AMOR

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Con sólo mencionar el término “amor”, damos por sentado que existen muchas clases de amor: a sí mismo, a los demás, a la naturaleza, a Dios, a la humanidad, a los animales, incluso a las cosas materiales.  Pero, el verdadero significado que interesa desde el punto de vista ético, es el amor que profesamos a las demás personas y a nosotros mismos, sin desconocer que el amor también se puede concebir en la relación hombre-cosa. Por su parte, Tomás de Aquino define al amor como un acto genérico de la voluntad orientado hacia el bien en general. Según este teólogo-filósofo: “Todo el que obra, obra por un fin.  El fin es el bien que cada uno ama y desea, por lo que resulta manifiesto que todo agente obra cualquier acción por algún tipo de amor”. Bajo este sentido, buscamos todo tipo de fines porque pensamos que ese es nuestro bien, y en esa búsqueda incesante, el fin que buscamos es lo que uno ama. Por consiguiente, para Tomás de Aquino, el bien y el amor son una y la mism...

EL EGOCENTRISMO

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El egocentrismo es la concentración exagerada en uno mismo, lo contrario de mostrar apertura hacia los demás. Sin embargo, no es sinónimo del egoísmo éticamente considerado.  Este último significa manifestación de amor a las propias potencialidades, en donde el amor propio es concebido como autoestima, como posibilidad de la propia autorrealización, junto a la posibilidad que tiene el hombre de reconocerse y actuar precisamente como sujeto ético, al mismo tiempo que practica el arte de amar a los demás. El egocentrismo, entendido como la capacidad de amarse demasiado, es también demasiado fácil de realizar, de ahí que se haga necesario lo que se conoce como “olvido de sf’, es decir, el olvido del propio yo, pero en el sentido de la capacidad para negarse a sí mismo, cuyo auténtico significado implica impulsar a las personas a salir de un reconcentramiento egoísta en los propios intereses.

COMPORTAMIENTO ANIMAL VERSUS COMPORTAMIENTO HUMANO

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Hemos venido sosteniendo a lo largo de esta unidad que la realidad moral es constitutivamente humana, o a la inversa, que la realidad humana es constitutivamente moral. Aunque para el caso de este rasgo de la condición humana, cabe aclarar que no se trata de un mero ideal, sino de una necesidad planteada por la propia naturaleza del ser humano, en tanto ser indeterminado, ambiguo y contradictorio que es. Ahora bien, mientras en los animales hay siempre respuestas unidireccionales y repetibles mecánicamente, en el ser humano la respuesta no se produce de forma automática, y en esta no determinación de la respuesta, se produce el primer momento básico de la libertad, gracias a que el hombre se encuentra libre de estos estímulos del medio ambiente y puede adaptarse de múltiples formas gracias a que posee inteligencia, misma que le permite hacerse cargo de su situación de manera libre y consciente.